12/6/16

(In)fertilidad deseada

Poster EmbarazadosSi el estreno durante el año pasado de El desconocido demostró que en España se pueden hacer competentes thrillers al más puro estilo hollywoodiense, Embarazados es la respuesta española a la nueva comedia americana, que tiene a Judd Apatow como su gran artífice y que se caracteriza por girar en torno a hombres que se quedaron anclados en la adolescencia, metidos en historias de amor que no tienen tanto que ver con el proceso del enamoramiento como con los problemas que sufren las parejas en tiempos del Tinder, de la crisis económica, del WhatsApp y de la fecundación in vitro.

Embarazados nos presenta a Fran y Alina, una pareja, ya más cercana a los cuarenta que a los treinta, que está intentando tener un hijo. Sin embargo, un ginecólogo les advierte de que los espermatozoides de Fran son “pocos, vagos y anormales” y que Alina está premenopáusica, así que lo más fiable para procrear sería un tratamiento de fecundación artificial. El problema es que, mientras que Alina está segura de querer hacerlo, Fran no lo ve tan claro… y ya está el conflicto servido. La directora y guionista Juana Macías demuestra haber hecho los deberes, situando su película en la línea de Lío embarazoso, Eternamente comprometidos y Si fuera fácil, abordando las crisis de pareja y de la edad aunando comedia y drama. Sin embargo, es en el drama donde el film se torna más interesante y funciona mejor, gracias en buena medida a una perfectamente calibrada Alexandra Jiménez, que se hace dueña y señora de la cinta en detrimento de su partenaire, Paco León.


Embarazados

En el terreno cómico es donde Embarazados flojea más. El trillado acompañamiento musical no le hace ningún favor a los gags, mientras que las tramas secundarias y los secundarios no se distancian ni lo más mínimo del tópico: el amigo gañán (Ernesto Sevilla), el friki (Alberto Amarilla), la hermana mayor (Ainhoa Aierbe), el médico chiflado (Karra Elejalde)… ni la becaria cachonda (Elisa Mouliaá) falta a la cita. En definitiva, Embarazados es una correcta comedia romántica, hija de su tiempo y bastante certera a la hora de retratar algunos de los conflictos de pareja más habituales de hoy en día, pero no es lo suficientemente redonda para despuntar, aunque sí mejor que coetáneas más populares y taquilleras como 8 apellidos vascos. Si hay algo en lo que destacada sobremanera Embarazados es en la forma tan obvia y escasamente disimilada en la que introduce el ‘product placement’ de varias marcas que habrán invertido pasta en el proyecto, sobre todo de una, presente en una escena que parece un spot televisivo metido con calzador en mitad de la película; muy en la línea de esa mítica escena de El show de Truman.

6/10