27/6/16

Trincheras emocionales

Poster El amor es mas fuerte que las bombas
La prestigiosa fotógrafa de guerra Isabelle Reed (Isabelle Huppert) muere repentinamente en un accidente de tráfico. Tres años después, la preparación de una exposición sobre su obra trae de vuelta a casa al hijo mayor, Jonah (Jesse Eisenberg), pero al reencontrarse con su padre (Gabriel Byrne) y su hermano menor (David Druid) descubre que la relación entre ellos dista mucho de ser cercana. Mientras el progenitor intenta estrechar lazos con sus dos hijos, cada uno recuerda momentos clave vividos con la desaparecida matriarca, intentando descifrar el misterio que la rodea incluso después de su fatal destino.

Pariente lejano de Lars Von Trier, el cineasta noruego Joaquim Trier viaja hasta Estados Unidos para su tercer largometraje, El amor es más fuerte que las bombas, título que en la traducción pierde la ambigüedad del original, Louder than Bombs. Se trata de su primer trabajo en lengua inglesa, pero el manual de estilo sigue siendo puramente nórdico: personajes de emociones soterradas bajo una apariencia imperturbable, con comportamientos erráticos, y que se mueven en entornos tan modernos e impolutos como asépticos. Por tanto, la emotividad está prácticamente ausente, pero Trier busca la empatía con los personajes por otros medios, colocándonos en el punto de vista de cada uno de los protagonistas masculinos y, a través de una narración fragmentada, revelándonos cómo era la relación con esa misteriosa figura materna cuya desaparición terminó con la dinámica doméstica.


Louder than bombs

La película gira en torno a la incomunicación en el núcleo familiar y a las mentiras y verdades que se ocultan pensando en el bienestar de la otra persona, pero que al final se acaban convirtiendo en ese elefante en la habitación que termina envenenando la relación. También hay otros temas que orbitan conectados a la tesis principal, como la reclusión de la adolescencia, el miedo a la responsabilidad de la edad adulta o las secuelas que puede dejar un trabajo tan duro como el reporterismo de guerra. Los tres actores principales están muy bien, pero la película es prácticamente una carta de amor a Isabelle Huppert, a la que el director le dedica un hermoso primer plano sostenido, y también es necesario mencionar a Amy Ryan, pues, como ya hizo en Birdman, asume un papel muy secundario que irradia una luz y una ternura que despunta entre la frialdad general.

Louder than bombs2

Lástima que la resolución quede bastante corta y simplona, aunque, analizándolo desde otra perspectiva, tal vez esa haya sido la intención de Trier, demostrar que los conflictos se pueden resolver con una escueta conversación en la que que se digan esas cosas que, por muy obvias que puedan ser, deben ser dichas y escuchadas.

7/10