24/5/16

O.C: Sospecha (1941)

Poster Sospecha¿De qué va?: Lina es una joven de la alta sociedad que conoce por accidente en un tren a un vividor llamado Johnnie, al que acabará pagándole el billete. Poco después, vuelven a encontrarse en una fiesta e inician un romance, ante el miedo de ella por convertirse en una solterona. Pero tras pasar por el altar, la atracción por el dinero y las apuestas de Johnnie inquietarán a Lina, y le harán pensar que, en realidad, su marido es un misterio para ella.

Reputación: Vigésimo octavo largometraje de Alfred Hitchcock y primero en el que ejerció labores de producción, basado en la novela Before the Fact (1932) de Anthony Berkeley Cox, que publicó bajo el pseudónimo de Francis Iles. A Joan Fontaine le gustó tanto el personaje de Lina que le mandó una nota al director ofreciéndose a interpretarlo gratis. No hizo falta llegar a ese extremo, y su entusiasmo y dedicación fue recompensado con el Oscar a mejor actriz, siendo la única interpretación de un film dirigido por Hitchock poseedor de una estatuilla dorada (también logró nominaciones a mejor película e historia). Fue la primera ocasión en la que Hitch trabajó con Cary Grant, repitiendo con él en otras tres películas: Encadenados (1946), Atrapa a un ladrón (1955) y Con la muerte en los talones (1959), siendo esta última la más célebre de todas. Tal y como se recoge en el libro de Truffaut, El cine según Hitchock, el director rodó un final mucho más oscuro, pero el estudio le obligó a cambiarlo ante la mala respuesta del público en los pases de prueba. La película se convirtió en tal éxito de taquilla que le permitió a Hitchcock gozar de una mayor libertad creativa en sus trabajos posteriores, los cuales empezaron a contener su famoso apellido en sus respectivos títulos.

Sospecha

Comentario: La filmografía de Hitchcock tiene tantas películas tremendas e icónicas, que un thriller tan bien ejecutado como Sospecha puede pasar desapercibido. Aún así, sería injusto menospreciar esta película que arranca como una comedia romántica desvirtuada (Lina decide casarse para espantar al fantasma de la soltería interminable) y progresa transformándose en una cinta de suspense que pivota sobre el comportamiento extraño de la figura masculina, manipulando eficazmente y de forma constante la percepción que tiene tanto la protagonista (fantástica Joan Fontaine) como el espectador sobre él. Lástima que no dejasen terminar la historia como Hitchcock deseaba, mucho más impactante que el desenlace definitivo. Mirando el lado positivo, gracias al cambio tenemos esa tensa secuencia final en la carretera, que es, junto con aquella en la que Cary Grant sube las escaleras sosteniendo un baso de leche fluorescente, la escena más memorable del film.

Próximo visionado: El hombre elefante (1980)