10/10/15

Licencia para matar (de risa)

Poster EspiasTantas actrices rubias, delgadas y monísimas opositando en los últimos años para convertirse en la nueva novia de América cuando ese puesto se lo ha ganado Melissa McCathy sin apenas esforzarse. La actriz no tiene un físico acorde con lo que les gusta exhibir en Hollywood, pero ella solita triunfa tanto en televisión, con la serie Mike & Molly, como en el cine, donde se ha convertido en un fuerte reclamo de taquilla gracias a su innata comicidad y a lo bien que se le da reírse de sí misma. Un filón que explota una vez más en Espías, comedia de acción que la reúne por tercera vez con el director al que le debe su carrera, Paul Feig, y con el que repetirá en el reboot femenino de Los cazafantasmas.

Espias

McCarthy encarna en esta ocasión a una analista de la CIA que de repente pasa de estar siempre sentada en la oficina a llevar a cabo una misión de campo en la que, a pesar de haber sido enviada únicamente para observar y reportar, acabará metida de lleno en una trama de tráfico de armas. Al igual que en las anteriores colaboraciones con Feig, La boda de mi mejor amiga y Cuerpos especiales, la actriz despliega todo su arsenal cómico a través de la apariencia tosca y la verborrea deslenguada de su personaje, pero esta vez por fin tiene un rol protagonista con el que lucirse, llevando todo el peso de la película sobre sus hombros y saliendo  reforzada de que todas, absolutamente todas las interacciones que realiza con los demás intérpretes, son tan hilarantes como diferentes entre sí.

Spy2

El amor platónico y no correspondido que siente por Jude Law, la camaradería con su amiga y compañera de trabajo encarnada por Miranda Hart, los enfrentamientos con un sorprendentemente graciosísimo Jason Stathan o los dardos envenenados que se lanza mutuamente con la siempre impecable Rose Byrne. Todos ellos dan la réplica perfecta a McCarthy y aguantan el tipo incluso cuando la escena se alarga en exceso. Los continuos vaivenes y giros del guión marean un poco, pero la película va siempre como un tiro, ofreciendo un entretenimiento más que digno que no se limita a ser una parodia más de James Bond. Espías no es sólo una de las mejores comedias del año, con numerosos gags que se disfrutan a carcajada limpia, sino un manifiesto feminista que, al igual que Mad Max: Furia en la carretera, derriba los clichés machistas que siempre han reinado en el género de la acción, con el plus de que aquí se demuestra que tampoco hace falta tener un cuerpo escultural a lo Charlize Theron para repartir estopa como ellos.

7/10