11/1/09

El sueño (gay) americano



Dir.: Gus Van Sant
Int.: Sean Penn, James Franco, Josh Brolin, Emile Hirsch, Alison Pill, Diego Luna
¿De qué va?: Esta es la historia de Harvey Milk, que pasó de regentar una tienda fotográfica en el barrio de Castro en San Francisco a ser el primer político abiertamente homosexual elegido para un cargo público en Estados Unidos.

Opinión: Nada mejor que un biopic para el lucimiento de un actor. Una caracterización clavada al personaje real es signo de que el intérprete en cuestión va a engrosar la estantería de su casa con una buena cantidad de premios, gracias a una película que está totalmente subordinada a su imagen y semejanza. Pero Gus Van Sant no es un director cualquiera y ha conseguido hacer justicia al personaje de Harvey Milk sin menospreciar el contexto histórico en el que estuvo implicado.


La película recrea a la perfección el San Francisco de los años 70, donde se comenzaron a escuchar voces en defensa a los homosexuales como respuesta a los numerosos obstáculos que las autoridades ponían a su estilo de vida. Harvey Milk fue uno de esos manifestantes que decidió ir más lejos y presentarse a un cargo público de la alcaldía para cambiar las cosas desde dentro, y el film sigue sus pasos a través de esos años, con una fuerte carga de contenido político que en ningún momento pesa en el ritmo e interés de la cinta.


La realización de Gus Van Sant es más que correcta, deja a un lado los experimentos en los que ha estado ocupado los últimos años (Last days, Elephant) y vuelve al terreno comercial en el que triunfó con El talento de Mr. Ripley. Van Sant hace un trabajo ajustado al tema que trata, combinando ficción con material de archivo, permitiéndose algunos momentos para lucimiento personal con planos y secuencias fuera de lo convencional.


Pero donde sin duda se luce es en la dirección de actores, encabezada por un grandioso Sean Penn, al que me atrevería a nombrar como el actor más camaleónico de la actualidad. Incluso haciendo de ameba haría un trabajo de órdago. Aquí se mete en la piel de Milk de forma totalmente creíble (Oscar al tanto) y consigue tener una gran química con un sorprendente James Franco, que empieza a despuntar como un notable actor alejado de las telarañas de Spiderman.
Otra ovación para un Emile Hirsh sobresaliente y un contenido James Brolin. Si hay alguien que desentone es Diego Luna; al pobre le ha tocado el papel más deslucido del reparto y sus esfuerzos no han servido para levantarlo, aunque tampoco lo hace mal.

Mi nombre es Harvey Milk será sin duda una de las películas más destacadas de esta temporada, un biopic dirigido e interpretado con energía y rigor; el vivo retrato no sólo de una figura destacada de la historia política de América sino también la de una ciudad y una comunidad denostada por las fuerzas ultraconservadoras del país (antes y ahora). El triunfo de Gus Van Sant es el triunfo de Harvey Milk.

****1/2