14/12/07

La bazofia de siempre bien servida sabe mejor



Cuando una película resulta convencional lo mínimo que se le puede pedir es que sepa exprimir sus limitaciones. Algo así ocurre con Habitación sin salida. ¿Cuántas películas habremos visto que van sobre una pareja que se pierde en la carretera y que acaba en el peor sitio posible? Muchas ¿Pero cuántas nos han interesado de verdad mientras las veíamos? Ahí el número de películas se reduce. Porque aunque la película no aporte nada nuevo, salvo la introducción de las pelis 'snuff', todo ya nos suena a visto. Pero el director sabe manejarse y hace que cuando comience la verdadera acción poco nos importe que ya hayamos visto situaciones parecidas en otras películas.



Para empezar la pareja protagonista no está pasando por su mejor momento antes de llegar al motel, pero te importan lo suficiente para que esperes que sobrevivan. Luke Wilson, que normalmente suele ser un soso desprende aquí un carisma que parece haber tenido oculto todo este tiempo. Y Kate Beckinsale, bueno, aparte de que es guapísima ¿A quíen le cae mal? Los personajes de ambos están bien construidos y son mucho más inteligentes que los típicos personajes de cartón piedra que rondan este tipo de películas.


Habitación sin salida no es una película de terror, es más bien de suspense y desde que los protagonistas se dan cuenta del horrible sitio donde se encuentran no hay un momento de respiro hasta el final. Sin embargo, uno de los inconvenientes que acarrea la película es que se haya estrenado en nuestro país poco tiempo después de [REC]. Los que la hayamos visto estaremos curados de espanto y todas las películas de terror que vendrán después nos sabrán a poco. Habitación sin salida no sobrevivirá al paso del tiempo y se convertirá en una más en poco tiempo, aunque esté por encima de la media.

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