3/12/07

El reino se queda en la sombra



La sombra del reino ha sido una de las primeras de una larga lista de películas que van a invadir nuestras pantallas en los próximos meses con la guerra de Irak como telón de fondo, siempre partiendo del punto de inflexión que supuso el atentado del 11-S. El comienzo de la cinta es toda una declaración de intenciones: te resume en los títulos de crédito los antecendentes históricos de las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudita, y a continuación comienza la película con un terrorífico atentado en Riyad. A partir de ese hecho, un grupo de élite americano viaja hasta el lugar de los hechos para descubrir a los culpables, y claro, no son recibidos con los brazos abiertos precisamente.


Un arranque prometedor que no se sostiene a lo largo de la película. La labor de investigación que realizan los americanos avanza de forma muy lineal, salpicada por algunos momentos de choque entre culturas, sobretodo los que tienen que ver con el papel de la mujer. Después llega la acción y se acabó. A lo largo del metraje esperas un giro en la trama o una revelación importante que nunca llega.




El reparto está muy bien seleccionado, pero son personajes rutinarios que no se salen del estereotipo habitual: el líder (Jamie Foxx), la chica (Jennifer Garner), el gracioso (Jason Bateman) y el veterano (Chris Cooper). Resulta curioso que en una película en la que haya tanta cara conocida sea un actor desconocido el que se lleve el gato al agua. Ashraf Bahroum interpreta al capitán de la policía saudí que ayuda a los americanos en su investigación, y resulta ser el personaje más interesante de la película.



Así pues, la última peli que ha dirigido Peter Berg (director de la cachonda Very Bad Things) es una película que se queda a medio gas. Tiene buenas intenciones pero el argumento no las explota al máximo, siendo su narración muy lineal y carente de sorpresas. Además, el mensaje de la película es demasiado facilón y se queda en la superficie. Aún así es una película muy bien hecha, con buenos recursos y que no está mal para echar la tarde. Pero aún teniendo escenas realmente contundentes se olvida al poco tiempo. Algo tuvo que fallar.

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