17/5/12

O.C: Fiebre del sábado noche (1977)

Poster Fiebre del sabado noche¿De qué va?: Tony Manero es un joven neoyorkino que tiene un trabajo intrascendente en una tienda de pinturas, pero su vida cambia los sábados por la noche bailando en la pista de Odisea 2001, discoteca donde es la estrella. Allí conoce a Stephanie Mangano, a la que tantea para que se sea su pareja en una competición de baile que organiza la discoteca.

Reputación: Basada en un artículo publicado en el New York Magazine en el año 1976 titulado Ritos tribales del nuevo sábado en la noche, la película supuso un enorme fenómeno sociocultural que instauró un nuevo estilo de vida basado en la música Disco y en una forma de vestir muy particular. John Travolta fue nominado al Oscar por su interpretación de Tony Manero, papel para el que estuvo practicando nueve meses la coreografía que luego pondría en práctica durante el rodaje.  El director, John Badham, no quedó nada contento con el primer montaje del filme, puesto que se perdían los movimientos de baile de Travolta, así que despidió al montador y dejó a cargo de la edición al propio actor. La banda sonora, compuesta por temas de diferentes grupos de la década de los 70, se convirtió en un gran éxito de ventas con más de 30 millones de copias vendidas y está considerada como una de las mejores de la historia. Hasta el estreno de El guardaespaldas en 1992 fue la banda sonora más vendida de todos los tiempos, pero aún conserva el récord de posicionar cinco temas en el Top 10 de Billboard al mismo tiempo. Curiosamente, la discoteca donde se ambienta buena parte de la trama, denominada Odisea 2001 en homenaje al filme de Stanley Kubrick, funcionó como tal hasta el año 1987. A partir de entonces se convirtió en una disco gay llamada Spectrum hasta el 2005, año en el que fue demolida pese a las protestas de los fanáticos de la película.

Fiebre del sabado noche

Comentario: Hay películas cuyo valor va más allá del puro sentido artístico. Fiebre del sábado noche es una de ellas, y es que la repercusión que ha tenido a nivel mundial es sencillamente brutal. Incluso hoy en día, Tony Manero sigue siendo una figura icónica y si la gente escucha alguno de sus temas se lanza rápidamente a la pista de baile a emular los pasos de Travolta. Que la trascendencia que ha tenido el filme es mucho mayor que su valor intrínseco es algo incuestionable, pero tampoco es que sea un horror. Resulta menos ingenua de lo que esperaba, con un retrato generacional y sociocultural bastante áspero en lo que se refiere a temas polémicos de la época como el sexo y el racismo. Y qué quieren que les diga, puede que en estos tiempos sea hortera, pero el estilazo que tiene Travolta en la pista de baile sigue provocando que nos entren ganas de mover el esqueleto bajo una bola de espejos.

Próximo visionado: La gata sobre el tejado de zinc (1958)

2 comentarios:

Cristina Riveira dijo...

¡Cuántos recuerdos de mi juventud, de los Bee Gees y de la música de la época, me sé cada una de esas canciones de memoria!
Una cosa es cierta, Travolta siempre me pareció un bailarín excepcional. Incluso en Pulp Fiction baila de maravilla, es su "toque" personal.

Neurotic Marianita dijo...

Justo ayer platicaba de esta película. Yo creo que la vi medio a escondidas siendo puberta. Cómo olvidar a Travolta caminando por la calle con el bote de pintura, queriéndose comer el mundo. Merece ya el título de Culto.