21/10/07

Hopkins versus Gosling


Hay películas que son salvadas de la quema por actores que son capaces de levantar hasta el argumento más insípido. Fracture, sin ser una película nefasta, consigue el aprobado gracias a esos dos pedazos de actores que forman uno de los mejores duelos interpretativos del año.



Uno es ya un actor consagrado y el otro es uno de los mejores talentos jóvenes del cine americano actual. Anthony Hopkins se siente como pez en el agua en el rol que mejor ha explotado en su carrera cinematográfica: el de psicópata con una inteligencia prodigiosa. Sobra decir a qué papel me refiero. Por su parte, Ryan Gosling demuestra otra vez su versatilidad encarnando a un abogado alejado de los estereotipos de buen samaritano a los que nos tienen acostumbrados las películas de este tipo.



Ellos son los que sostienen una película con una historia interesante pero a la que no se le acaba de exprimir todas las posibilidades que ofrece, en varias ocasiones parece que no se avanza, le falta emoción y se vuelve repetitiva, además de que el sorprendente final de turno no lo es tanto, aunque tenga esa intención.

Fracture gustará a los interesados en historias de juicios y a los seguidores del dúo protagonista. Es un placer verlos actuar, pero merecían enfrentarse en un ring mejor.

**1/2